La verdadera adoración(Juan 4)

En Juan 4:4-26 Jesús le habla de la principal característica de la verdadera adoración a una mujer samaritana. Aunque parezca mentira, los judíos no se hablaban con los samaritanos, y mucho menos con las mujeres, pero Jesús vuelve a dejar atrás los prejuicios que le rodeaban y le revela a esta mujer el principal aspecto de la verdadera adoración.

La verdadera adoración

Jesús se dirigía de Judía hacia Galilea, y decidió ir por el camino que atraviesa por Samaria. había otras rutas habituales un poco más largas que esta. En un momento dado sus discípulos van a comprar comida y Jesús se sienta a descansar cerca de Sicar, en el pozo de Jacob, donde mantiene una conversación con la mujer samaritana. En esa conversación Jesús nos indica el camino para llegar a la verdadera adoración a Dios, vamos a verlo por partes.

Saciar la sed

En el relato de la mujer samaritana vemos a la mujer con las herramientas necesarias para saciar su sed física, tenia probablemente una cuerda y un cubo para poder sacar agua del pozo, pero evidentemente el agua que le estaba ofreciendo Jesús no era para saciar su sed física, sino su sed espiritual.

Todos necesitamos saciar nuestra sed espiritual, puede ser que no nos demos cuenta, pero nuestra naturaleza nos pide agua, y haremos todo lo que esté en nuestra mano para beber, el problema es que puede ser que estemos intentando saciar nuestra espiritual con cosas terrenales, por lo que nuestra sed no es saciada.

«Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.»

Juan 4:10 (RV1960)

Jesús le indica a la samaritana que necesitamos dos cosas para poder saciar nuestra sed espiritual: En primer lugar conocimiento sobre quien es Jesús y lo que Dios quiere darnos y en segundo lugar pedirle a Dios que nos lo dé.

La clave está en saber que nuestra sed espiritual no se sacia a nuestra manera, sino a la manera de Dios. No puedo pensar que mi sed se va a saciar con un trabajo estable o con una casa mejor, pensar eso es como pensar que mi sed se saciará cuando tenga una cuerda y un cubo.

Mi forma de vivir

15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

Finalmente la mujer le pide a Jesús del agua viva, evidentemente ante una oferta así todos respondemos afirmativamente, todos queremos la bendición de Dios, pero hay un problema que nos persigue a todos, y que es necesario sacar a la luz para poder acceder a la bendición, se trata del pecado.

Seguir a Jesús implica poner en orden muchas cosas en nuestra vida, cada uno tenemos nuestras piedras en el camino, que tenemos que quitar con la ayuda de Dios.

La verdadera adoración

Llegados a este punto podemos entender mejor lo que significa la verdadera adoración, Jesús le dice a la samaritana que los verdaderos adoradores adorarán en espíritu y en verdad.

Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

Juan 4:23 (RV1960)

La adoración en espíritu tiene que ver con adorar en todo momento, ya no hay un sitio físico o una situación en la que debemos adorar, ya no hay que acudir al templo de Jerusalen o a un lugar predeterminado, Dios es espíritu, no hay lugar que pueda contenerle, por lo que no tiene sentido pensar en adorar en un lugar o a un objeto.

La verdadera adoración también tiene que ver con relación, nuestro espíritu al recibir el agua viva a través de Jesús, entra en relación con Dios, y en ese momento podemos adorarle.

En cuanto a adorar en verdad es importante entender que hay que conocer la verdad revelada en la palabra, no podemos adorar lo que no conocemos, adorar lo desconocido es superstición, adoro por si acaso, quizá así Dios no se enfade y me ayude. Adorar en verdad significa que conozco que Dios es amor, que quiere perdonar mis pecados a través de Jesús, le adoro verdaderamente cuando le conozco y quiero tener una relación con Él por quien es Él y no por los supuestos beneficios que puedo conseguir.

Conclusiónes

  • Mi adoración no depende del lugar en el que esté, adoro en todo momento, si no estoy adorando a Dios estoy adorando a otra cosa.
  • Adorar no significa cantar canciones lentas en una iglesia, significa entender quien es Dios y quien es Jesús y querer tener una relación con ellos.
  • Para adorar necesito conocer la Biblia.
  • La verdadera adoración es necesaria para mi, Dios busca adoradores, pero soy yo quien necesito de Dios.
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