La tentación de Jesús, análisis de las 3 tentaciones

La tentación de Jesús se encuentra relatada en los tres evangelios sinópticos: Mateo 4:1-11Marcos 1:12-13Lucas 4:1-13

Después de su bautismo e el Jordán, Jesús fue llevado por el Espíritu Santo al desierto, donde ayuno durante 40 días, Satanás le tentó en 3 ocasiones, pero Jesús salio victorioso de la tentación.

Hay varias enseñanzas que podemos extraer de cada una de las formas de la tentación de Jesús.

La tentación de Jesús en el desierto

Enseñanza general sobre la tentación de Jesús

La tentación de Jesús es parte de la voluntad de Dios, aunque Dios inicia el proceso de tentación el agente de la tentación es Satanás.

La tentación no es pecado, todos somos tentados, el pecado es ceder ante la tentación, Jesús fue tentado en todo pero no pecó.

Términos en griego traducidos por tentación

En griego hay dos términos traducidos como tentación: «peirasmo» y «dokimazo», «Peirasmo» es una prueba con el propósito de destruirnos, «dokimazo» es una prueba con el propósito de fortalecernos.

Las pruebas de Dios son «dokimazo», las de Satanás «peirasmo», en el caso de estos pasajes Satanás tienta a Jesús con la prueba tipo «peirasmo», quería destruir a Jesús.

Tentación 1 – Cubrir mis necesidades con mis propias fuerzas

Después de ayunar, Jesús tuvo hambre, la tentación de Jesús fue usar su poder para convertir las piedras en pan, sin duda él podría haber hecho ese milagro, cubriendo sus necesidades, pero vemos su respuesta citando las escrituras, «no solo de pan vivirá el hombre«.

El pasaje que cita Jesús se encuentra en Deuteronomio 8, me parece muy interesante destacar varias cosas de este pasaje que tienen relación con esta tentación:

  1. El pueblo de Israel pasó 40 años en el desierto con un propósito (v2)
  2. Pasaron hambre pero fueron saciados por Dios (v3)
  3. La voluntad de Dios no es que viviesen en el desierto (v7-10)
  4. La riqueza conlleva el peligro de olvidarse de Dios, pensando que la riqueza es fruto de nuestro trabajo (v11-18)
  5. El resultado de olvidarse de Dios no es bueno (v19-20)

Creo que la tentación de Jesús es la misma que sufrimos nosotros, estamos tentados a pensar que lo que tenemos es el fruto de nuestras manos, y que por lo tanto lo merecemos, sin pensar que nuestra fuerza no reside en nosotros sino en Dios. Dios es el que me da sabiduría para trabajar. Dios es el que ha permitido que nazca en un sitio u otro, lo que también determina mi riqueza.

Sea cual sea mi situación, mis necesidades están cubiertas, Dios se encargó de alimentar al pueblo de Israel en el desierto y se encargará también de mí.

Podemos atravesar dos circunstancias peligrosas que debemos evitar:

  1. En los momentos de dificultad no tenemos que dudar si realmente somos hijos de Dios, puede parecer que se ha olvidado de nosotros, pero el maná aparecerá, Dios cuida de nosotros.
  2. En momentos de riqueza podemos olvidarnos de Dios, de donde nos saco, pensando que nuestra riqueza es fruto de la fuerza de nuestras manos.

Es por eso mismo que «no solo de pan vivirá el hombre«, ya sea la escasez de pan o la abundancia pueden alejarnos de lo verdaderamente importante, que es estar en la correcta relación con Dios.

Tentación 2 – Si Dios me ama, por qué me pasa esto

El Diablo lleva a Jesús a lo alto del templo, y le sugiere que si realmente es el Hijo de Dios, puede tirarse sin ningún problema, ya que el Salmo 91 afirma que Dios nos librará de un montón de situaciones perjudiciales para nosotros, Dios no iba a permitir que le pasase nada malo a Jesús.

Jesús le responde «No tentarás al Señor tu Dios», recordando el pasaje de Deuteronomio 6:16, donde dice «No tentaréis al Señor vuestro Dios, como le tentasteis en Masah» (LBLA). ¿qué es lo que pasó en Masah?, la historia la podemos leer en Éxodo 17, básicamente lo que sucedió es que el pueblo de Israel estaba en el desierto, después de haber sido liberados por Dios de la esclavitud en Egipto, de camino a la tierra prometida por Dios, y se quedaron sin agua.

El pueblo se quejó a Moisés por la escasez de agua, y en el trasfondo de la queja (ver versículo 7) se puede concluir que la cuestión era la siguiente: ¿Si Dios está con nosotros, como puede ser que nos falte agua?

Por lo tanto creo que esta tentación nos confronta con la respuesta a la pregunta ¿si Dios me ama, por qué me pasa esto? Cuando vienen problemas y dificultades Dios está con nosotros, tentar a Dios es cuestionar si está entre nosotros o no.

Tentación 3 –

Nota

Este artículo está en proceso de redacción, vuelve dentro de unos días si quieres verlo acabado.

Siguiente etapa: El testimonio de Juan el Bautista sobre Jesús