La serpiente de bronce

Números 21:4-9

Introducción

Este pasaje sobre la serpiente de bronce es una síntesis muy realista de lo que puede suceder en nuestra vida, en nuestro largo camino hacia nuestra tierra prometida. En el desierto las cosas no suelen ser fáciles, y las dificultades pueden hacer que nuestra mente y nuestros pensamientos se desvíen del camino correcto.

La serpiente de bronce en el desierto

Análisis del texto

“4 Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.”

Nos encontramos ya en el final del trayecto del pueblo de Israel por el desierto, se encontraban con pueblos hostiles que no les permitían atravesar sus territorios por lo que tenían que desviarse, rodeando los territorios enemigos. No se conoce la ubicación del monte Hor, pero sabemos que es el monte donde murió y fue sepultado Aarón (Números 20:23-29), lo que se sabe es que con la negativa de Edom de poder cruzar su territorio tuvieron que retroceder hacia el sur y dar un rodeo.

El resultado fue que el pueblo se desanimó o como traducen otras versiones se impacientó, quizá la muerte de Aarón y un nuevo obstáculo en su camino después de muchos años en el desierto eran motivos suficientes para desanimarse.

5 “Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”

Los pensamientos del pueblo estaban equivocados, el deseo de Dios no era que el pueblo muriese en el desierto, muy al contrario su deseo y su promesa, que sin duda se cumpliría era sacarlos de la opresión que estaban viviendo en Egipto y conducirlos a una tierra buena, donde vivir en libertad (Éxodo 3:7-8).

Dios los rescató con mano milagrosa de Egipto, los alimento y cuidó, pero en numerosas ocasiones el libro de Éxodo narra como el pueblo se rebeló ante Dios, Proverbios 19:3 dice “La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón», y exactamente eso es lo que estaba pasando, por la insensatez del pueblo, el camino hacia la tierra prometida se había alargado, y su corazón se irritó injustamente contra Dios.

6 “Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel.”

Al ver la reacción de Dios puede dar la impresión de que se trata de un Dios vengativo, quizá en otro artículo podemos estudiar “los castigos de Dios”, es un tema demasiado extenso por lo que ahora solo mencionaré que Dios es amor y Dios es justo, verlo como un Dios vengativo es un error. Siempre que hay un castigo de Dios es por una razón y siempre el castigo va acompañado con una salida, en este caso la salida la vemos en los siguientes versículos.

7 “Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.”

8 “Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá.”

9 “Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.”

Evidentemente la serpiente de bronce en el asta es una figura de Jesús en la cruz, Jesús mismo en Juan 3:14 menciona que así como la serpiente fue levantada por Moisés era necesario que el hijo del hombre fuese levantado.

Conclusiones sobre la serpiente de bronce

  • La ingratitud por la provisión y el plan de Dios para mi vida puede tener consecuencias penosas. 
    • Su provisión siempre será suficiente, puede haber momentos de abundancia o de escasez, pero siempre cuidará de mí.
    • Su plan para mi vida es perfecto, muchas veces mi ingratitud puede hacer que su plan se retrase.
    • Si el plan de Dios para mi vida no coincide con mi plan es porque no he entendido nada.
  • Dios es justo y yo merezco el castigo de mi pecado, aun así Dios es paciente conmigo y me da una salida, cada vez que meto la pata puedo mirar a Jesús y recibir el perdón.

Enlaces de interés

1 comentario en “La serpiente de bronce”

  1. Ivan Gonzalez Santis

    saludos amigos; agradezco la entrega de esta revista, muy interesante.
    con respecto a este estudio de la serpiente de Bronce,
    increíblemente se sigue repitiendo el patrón de conducta de generación en generación, cada cosa que nos sucede son consecuencias de nuestros actos, dichos, o actitudes, como el no ser agradecidos en todo,
    un gran abrazo, que Dios siga bendiciendo sus vidas, un abrazo fraternal

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