Periodo griego

El pueblo judío bajo el dominio griego

Cómo ya hemos dicho el final del dominio persa sobre los judíos se produjo en el año 333 a.C a manos de Alejandro Magno, las ciudades de palestina, a excepción de Gaza fueron conquistadas rápidamente.

Alejandro Magno
Alejandro Magno

Alejandro se detuvo poco tiempo en Palestina, ocupándose sus generales de la conquista del territorio judío. Años después, en 323 aC Alejandro Magno murió, y se desencadeno una lucha de poder dentro de sus sucesores por ver quién sería el sucesor de Alejandro, finalmente el imperio Heleno se dividió en varias zonas. El pueblo judío quedo en medio de las dos grandes partes del imperio, inicialmente fue Tolomeo I de Egipto quién domino Palestina, pero tuvo mucha oposición de lo seleúcidas de Siria, que disputaron el dominio con distintas luchas, ya que Palestina era un territorio estratégico y próspero, por lo que el pueblo de Israel fue dominado por unos y otros, envueltos en luchas y conspiraciones por el poder del territorio.

Una de las características de las conquistas griegas, a diferencia de los Persas, es que establecían colonias de griegos en las ciudades conquistadas, en un principio los griegos solo se mezclaban con los nobles de las zonas conquistadas, pero posteriormente empezaron a mezclarse con toda la población, incluso se producían matrimonios entre soldados griegos y mujeres de los pueblos conquistados, por lo que las costumbres griegas se mezclaban con mucha facilidad con las costumbres locales.

Otra de las cosas que ayudaban a la helenización de los pueblos era que las ciudades se modificaban  con el modelo griego, incorporando las normas sociales y de gobierno helenas.

En este periodo surgieron los fariseos y los saduceos, estos últimos eran un grupo de judíos que abrazaron la cultura y el pensamiento griego, liberalizando algunas de las leyes judías, racionalizando la fe (por ejemplo negaban la resurrección) y ocupándose influyentemente de la política. En contraposición a los saduceos estaban los fariseos, que se abrazaron fuertemente a las tradiciones judías y a la ley, luchaban fuertemente contra todo aquello que no cumplía firmemente las tradiciones hebreas.

En este periodo se tradujo el Antiguo Testamento al griego, traducción conocida como la Septuaginta, había muchos judíos que ya dominaban mucho mejor el griego que el hebreo, por lo que está traducción tenía mucho sentido para ellos.

En el reino de Siria se levanto el rey Antioco Epifanes, que conquisto el reino egipcio y Palestina, se convirtió en uno de los mayores perseguidores de los judíos, quitó a los sacerdotes de la linea sucesora de Araón y estableció un pseudo sacerdote que hizo que el culto judío a Dios se deteriorase, estando el control en manos del rey de Siria.

En una revuelta judía Antioco se vengo profanando el templo de Jerusalén, fue este acto el que Jesús menciona en Mateo 24:15 como la «Abominación desoladora» predicha en Daniel 8:14, Antioco recupero Jerusalén matando a más de 40.000 personas en tres días, sacrificó una cerda en el templo, hizo un caldo con la carne y roció todo el lugar sagrado.


Fuentes

  • Historia del pueblo Judío. Alianza editorial.
  • Los 400 años entre el Antiguo y el Nuevo Testamento – Ray C Stedman

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