Los primeros cristianos consideraban las escrituras hebreas como el canon hebreo, constantemente hacían citas del antiguo testamento, y a la vez comunicaban las noticias de la venida del mesías de forma oral, pronto empezaron a escribir cartas instructivas a las iglesias o a algunas personas, estas cartas eran copiadas y distribuidas y circulaban por otras iglesias, también empezaron a escribirse los dichos de Jesús, y posteriormente surgieron los evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan)

No todas las iglesias utilizaban todos los manuscritos que circulaban, aceptaban unos y rechazaban otros.

Llamamos canon del nuevo testamento a los escritos que la iglesia reconoció como inspirados por Dios al ser escritos.

La creación del canon era necesaria, ya que empezaron a circular escritos que no eran fidedignos, los 27 libros aceptados como canónicos tenían la autoridad apostólica, no significa que los escribieron los apóstoles, sino que tenían la aprobación de los apóstoles.

El concilio de Hipona en el año 393 dC reconoció el canon definitivo de los 27 libros que conocemos actualmente como el nuevo testamento.

27 libros canonicos

Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos de los apóstoles, Romanos, 1 corintios, 2 corintios, Gálatas, Efésios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Apocalipsis.

Algunos libros apócrifos

Los libros apócrifos son libros que circulaban en los primeros siglos y que no fueron incluidos en el canon, algunos ejemplos son: Epístola del pseudo Bernabé, Pastor de Hermas, Los Hechos de Pablo y Tecla, Epístola de Policarpo a los Filipenses…

 


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Fuentes:

  • «Evidencia que exige un veredicto» – Josh McDowell
  • «Nuevo diccionario de la Biblia» – A.Lockward