El ejemplo del centurión

Antecedentes

En  Lucas 7:1-10 encontramos una curiosa historia de un centurión romano al que Jesús admiro por una fe que ni siquiera había encontrado en el pueblo judío. Esta historia también que quedó reflejada en Mateo 8:5-13.

La acción se desarrolla en Capernaúm, donde  Jesús estableció su hogar (Mateo 4:13 y Marcos 2:1) durante su ministerio cuando estaba en Galilea, Pedro, Juan, Mateo, Jacobo y Andrés también eran de Capernaúm.

En Capernaúm fue llamado Mateo (Mateo 9:9), estaba la casa de Pedro (Marcos 9:35), Jesús obró muchos milagros y predicó a multitudes, en la sinagoga se declaró a si mismo el Pan de vida (Juan 6:48), era tal la multitud que le seguía que Jesús tubo que retirarse al otro lado del lago para descansar en algunas ocasiones (Mateo 8:18)

Otra cosa a tener en cuenta en relación a este pasaje es que los judíos tenían prohibido que un gentil entrase en su casa, y también entrar en casa de un gentil, sin duda el centurión conocia esta prohibición.

El centurión era digno a los ojos de los ancianos

Lo primero que me llama la atención de este pasaje es ver como los ancianos de los judíos creían que este centurión era digno de recibir un milagro de parte de Jesús. A esa conclusión llegaron porque el centurión amaba a los judíos hasta el punto de haber financiado la construcción de una sinagoga. Ese trato hacia un pueblo sometido por los romanos no era muy habitual, y aunque los centuriones romanos son bien considerados en distintos pasajes de la biblia es un hecho constatado históricamente que consideraban a los judíos como un pueblo de bárbaros.

No sabemos cual era la motivación principal de este romano para financiar la sinagoga, podía ser como una forma de ganarse al pueblo conquistado, era una forma de tenerlos contentos y evitar problemas, lo verdaderamente importante para los romanos era mantener la paz romana y recibir impuestos de los pueblos conquistados.

Cual fueran sus razones el hecho es que el centurión venia de una cultura en la que había multitud de dioses, se potenciaba la lujuria, las borracheras y los excesos en nombre de esos dioses. En contraposición a esas creencias se encontraba el pueblo judío que insistía en la adoración del único Dios verdadero, al que había que servir con devoción y sinceridad. Sin duda la curiosidad de los gentiles por conocer a ese Dios que provocaba una fe sincera y una vida austera de los judiós debía ser muy fuerte, y creo que el centurión se acerco a la fe judía con respeto y curiosidad.

Amor por un esclavo

Otra de las cosas que salta a la vista es el amor del centurión por su criado, un criado en realidad era un esclavo, y se le consideraba como una herramienta de trabajo más, cuya vida no tenía ningún valor. A pesar de eso el centurión amaba a su esclavo.

Seguramente el amor hacia el esclavo venia motivado por un buen servicio de este a su Señor.

No soy digno

Si seguimos leyendo la historia vuelve a sorprender una afirmación del centurión, a pesar de ser considerado como digno por los líderes judíos el mismo no se consideraba digno de estar en la presencia de Jesús.

Es seguro que el centurión habia oido sobre los milagros que hacía Jesús, y muy problablemente en su labor de control del pueblo había averigüado quien era. Creo que el centurión no se creia digno porque realmente consideraba a Jesús como el Hijo de Dios.

Jesús se maravilla del centurión

Por último, Jesús alaba la fe del centurión, al reconocer que el milagro podía suceder tan solo por la palabra de Jesús, había entendido quién era Jesús.

Jesús declaró que ni aún entre los judíos había hallado tanta fe como en este centurión, ¿qué fue lo que realmente impresiono a Jesús de este hombre?

No hay que olvidar que el centurión era romano, los romanos creian en las divinidades, ya que veían en la naturaleza fuerzas que solo podían atribuir a los dioses, iban adoptando los dioses de los pueblos que iban conquistando, pero esa diversidad de dioses y creencias contrastaba con el Dios único de los judíos.

Creo que cuando este hombre conoció el poder de Jesús se dió cuenta de la diferencia entre sus dioses y el Dios judío, y decidió replantear sus creencias.

Lo que realmente impresiono a Jesús es que este romano creía verdaderamente que Jesús era el Hijo de Dios, se daba cuenta de cuan indigno era él mismo y que grande era Jesús.

 

Conclusión:

El centurión romano nos deja un claro ejemplo de como relacionarse con los demás y como relacionarse con Jesús.

En cuanto a los demás demostró amor y compromiso con la gente que tenía a su alrededor, a pesar de ser socialmente «inferiores» a él.

En cuanto a si mismo reconoció no ser digno de recibir nada de parte de Jesús.

En cuanto a Jesús reconoció su poder y autoridad. Entendió su posición ante el mismo Dios.

 

 

 

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